Actualidad General 21.09.2026

El tifón Dujuan deja a miles de hogares de Japón sin electricidad

El tifón Dujuan lleva lluvias torrenciales y vientos muy fuertes al este de Japón. En Chiba llegaron a registrarse más de 4.000 hogares sin suministro eléctrico, mientras el transporte y la vida cotidiana sufrían importantes alteraciones.

El tifón Dujuan deja a miles de hogares de Japón sin electricidad
El lunes 21 de septiembre de 2026, el tifón Dujuan golpeó o amenazó el este de Japón con vientos muy fuertes y precipitaciones excepcionalmente intensas. La situación empeoró a lo largo del día en el área metropolitana de Tokio y en la vecina prefectura de Chiba. La Agencia Meteorológica de Japón advirtió del riesgo de inundaciones, corrimientos de tierra y rachas peligrosas. Al mismo tiempo comenzaron a producirse cortes de electricidad: varios medios informaron de que, en algún momento, más de 4.000 hogares de Chiba se habían quedado sin suministro.

Los datos de incidencias en tiempo real de Tokyo Electric Power Company Power Grid también mostraban el lunes cortes en Chiba y Shizuoka. Las cifras fueron cambiando a medida que los equipos restablecían el servicio en unas zonas y aparecían nuevas averías en otras. Es algo habitual en los daños causados por fenómenos meteorológicos: un tramo puede volver a conectarse mientras ramas, árboles caídos, postes dañados o instalaciones inundadas provocan un nuevo fallo en otro punto. Por eso, a menudo no puede conocerse una cifra definitiva de afectados hasta que la tormenta se aleja.

Dujuan era mucho más que un problema eléctrico. Se cancelaron al menos 275 vuelos, se suspendieron parcialmente servicios ferroviarios y grandes eventos terminaron antes de lo previsto. La agencia meteorológica advirtió de que, hasta el martes, la lluvia acumulada podría superar en algunas zonas el promedio habitual de todo el mes de septiembre. Las islas Izu y partes de la región de Kanto estaban bajo avisos especialmente graves. Estas condiciones también dificultan la reparación de la red, ya que los técnicos no pueden acceder de forma segura a todos los puntos dañados con vientos violentos, inundaciones o peligro de deslizamientos.

Para los hogares, la principal lección es sencilla: un corte eléctrico causado por el tiempo puede anunciarse como riesgo, pero su momento exacto y su duración siguen siendo imprevisibles. Cuando se emite un aviso por tifón, tormenta o lluvias extremas, suele quedar tiempo para cargar baterías externas, colocar linternas en lugares accesibles, evitar abrir innecesariamente el frigorífico y el congelador y guardar información importante para consultarla sin conexión. También conviene tener a mano agua potable, medicamentos necesarios y algo de efectivo.

La conservación de alimentos merece una atención especial. Las autoridades de seguridad alimentaria advierten de que un frigorífico cerrado mantiene una temperatura adecuada solo durante un tiempo limitado si se va la luz, mientras que un congelador bien lleno conserva el frío bastante más. Antes de que llegue el temporal, los espacios vacíos del congelador pueden llenarse con recipientes de agua congelada o acumuladores de frío. Así se crea una reserva térmica adicional y se evita improvisar cuando el suministro ya ha fallado.

Existe además un problema práctico que se subestima con facilidad durante una tormenta fuerte: los avisos y la información sobre averías cambian rápidamente. Quien dependa de una sola aplicación o página web puede perder actualizaciones importantes si la cobertura móvil se debilita o se satura. Es preferible disponer de varios canales, como alertas locales, una radio a pilas y los teléfonos del operador de red o del ayuntamiento anotados de antemano. Las familias también deberían acordar cómo actuar si las llamadas y los datos móviles dejan de funcionar temporalmente.

El caso de Japón demuestra por qué la preparación ante cortes eléctricos y la preparación ante temporales deben ir de la mano. Pensar solo en la iluminación deja fuera otras consecuencias: las redes móviles pueden saturarse, los ascensores se detienen, las bombas dejan de funcionar y las carreteras pueden quedar intransitables al mismo tiempo. Entonces no solo falta electricidad, sino que también se complica conseguir suministros o ayuda con rapidez.

El tifón Dujuan no es un ejemplo de apagón nacional. Muestra una realidad mucho más frecuente: el tiempo extremo puede provocar miles de averías individuales en la red y dejar comunidades sin electricidad durante horas. Precisamente porque estos cortes son locales y variables, la preparación útil comienza antes de que falle la primera línea.

Fuentes: Agencia Meteorológica de Japón; Tokyo Electric Power Company Power Grid; Reuters; AFP. Actualizado: 21 de septiembre de 2026.