Un generador portátil puede ser muy útil durante un corte de electricidad prolongado, pero utilizado de forma incorrecta se convierte en un peligro. Quien tenga uno o piense comprarlo no debería esperar al apagón para decidir dónde colocarlo, cómo conectarlo y qué aparatos alimentará. Un plan seguro comienza mucho antes del primer arranque de emergencia.
Lo más importante es la ubicación. Los motores de combustión producen monóxido de carbono, un gas incoloro e inodoro que puede resultar mortal en muy poco tiempo. Un generador de gasolina, diésel o gas nunca debe funcionar dentro de la vivienda, sótanos, garajes, cocheras mal ventiladas ni directamente delante de ventanas o puertas abiertas. Debe utilizarse al aire libre y con suficiente distancia respecto al edificio. Hay que respetar las indicaciones del fabricante sobre separación mínima, protección frente al clima y ventilación.
La conexión eléctrica es igual de importante. Nunca se debe alimentar la instalación de una casa mediante un cable improvisado conectado a un enchufe normal. Esa retroalimentación puede poner bajo tensión cables que los técnicos de la red consideran desconectados. También puede provocar daños, incendios y tensiones peligrosas cuando regresa la red pública. Para alimentar circuitos fijos de la vivienda hace falta una entrada y un sistema de conmutación instalados profesionalmente que separen de forma segura la casa de la red. El diseño y la instalación corresponden a un electricista cualificado.
Antes de una emergencia conviene decidir qué consumos son realmente necesarios. Frigorífico, congelador, algunas luces, equipos de comunicación o una bomba imprescindible suelen tener prioridad sobre cocina eléctrica, calefacción u otros aparatos de gran potencia. La suma de cargas no debe superar la potencia continua del generador. Motores y compresores pueden necesitar durante el arranque bastante más potencia que durante el funcionamiento normal.
El combustible también necesita planificación. Hay que usar recipientes homologados, respetar las cantidades legales y las normas locales contra incendios, y nunca almacenar combustible en zonas habitables. Antes de repostar, el generador debe estar apagado y suficientemente frío. El combustible derramado sobre un motor caliente puede arder. Un extintor adecuado debe estar accesible, pero no guardado justo al lado del equipo.
Es recomendable realizar una prueba cada pocos meses. Se comprueban arranque, cables, protecciones y los aparatos previstos. Así también se detecta si los alargadores tienen la sección adecuada y están en buen estado. La prueba debe hacerse bajo las mismas condiciones seguras que se usarían durante un apagón. Mantenimiento, nivel de aceite e instrucciones del fabricante deben figurar en una lista sencilla.
También hay que planificar el regreso de la red. Antes de volver al suministro público, el generador y la instalación doméstica deben separarse o conmutarse exactamente como establece el sistema instalado. Aquí no hay espacio para improvisaciones.
Un generador no es una solución automática para un blackout. Bien preparado puede mantener equipos importantes durante horas. Sin ubicación segura, conexión profesional y planificación de cargas, crea riesgos adicionales. La mejor preparación no consiste solo en poseer un generador, sino en saber utilizarlo con seguridad antes de necesitarlo.
Guías
General
20.09.2026
Cómo usar un generador portátil con seguridad durante un apagón
Ein Generator kann wichtige Geräte versorgen, aber nur mit sicherem Standort, fachgerechter Netztrennung, passender Lastplanung und korrektem Umgang mit Kraftstoff.