Un incendio forestal no tiene que estar justo frente a la casa para convertirse en un peligro. El humo puede recorrer muchos kilómetros, la calidad del aire puede empeorar rápidamente y, al mismo tiempo, las líneas dañadas o las desconexiones preventivas pueden provocar un apagón. Entonces el aire acondicionado, la ventilación, las persianas eléctricas, los portones o los sistemas de alerta pueden dejar de funcionar como de costumbre. Saber de antemano qué hacer ahorra tiempo valioso.
Si afuera hay humo evidente y las autoridades no han ordenado evacuar, mantén cerradas las ventanas y las puertas exteriores. No las abras por costumbre para ventilar. El humo y las partículas finas pueden entrar directamente a la vivienda. Cierra también las entradas de aire exterior que existan. En sistemas de ventilación o aire acondicionado, lo importante es saber si introducen aire de afuera. Si es posible, usa recirculación o apaga el sistema si mete aire exterior sin filtrar. Durante un apagón puede dejar de funcionar de todos modos.
Escoge, si puedes, una habitación que pueda aislarse bien del exterior. Ten allí agua potable, linternas, medicamentos, teléfono, batería externa y documentos importantes. Las personas con asma u otras enfermedades respiratorias no deberían tener que buscar sus medicamentos cuando el humo ya sea más denso. Evita generar más contaminación dentro de la casa: fumar, usar velas, fuego abierto o cocinar innecesariamente con mucho humo empeora el aire interior.
Una casa cerrada no es motivo para ignorar una orden de evacuación. Si bomberos, policía o protección civil indican que debes salir, no esperes para ver si el incendio cambia de dirección. Prepara con tiempo una mochila con documentos, medicamentos, agua, cargadores, algo de ropa y objetos personales importantes. Quien comienza a empacar cuando ya ve las llamas puede perder minutos decisivos.
Prepara también el vehículo. Si es posible, estaciónalo de manera que puedas salir sin maniobras complicadas. Mantén suficiente combustible o carga de batería. Ten las llaves, algo de efectivo y un mapa de papel listos. Durante un apagón pueden fallar la red móvil, la navegación, los semáforos y las gasolineras. Planea por lo menos una ruta alternativa y no dependas únicamente de la ruta más rápida que indique una aplicación.
Otro punto que muchas personas olvidan son los portones eléctricos y las entradas automáticas. Averigua antes cómo abrirlos manualmente cuando no haya electricidad. Una evacuación no debe fracasar porque el vehículo quede atrapado detrás de un portón sin corriente. No esperes, sin embargo, a que el humo o el fuego estén ya junto a la vivienda para resolver este problema.
Si utilizas una generador, nunca lo operes dentro de la casa, garaje, sótano, zona cubierta cerrada ni junto a una ventana abierta. Los gases pueden contener monóxido de carbono, que es invisible y no tiene olor. Con vegetación muy seca, el generador también puede convertirse en un riesgo de incendio. Úsalo solamente en un lugar seguro y apropiado, siguiendo las instrucciones del fabricante y las normas locales.
Durante toda la situación, sigue los avisos oficiales. La dirección del humo, el viento y el avance del incendio pueden cambiar rápidamente. Una carretera que estaba abierta hace una hora puede quedar bloqueada después. Si las autoridades ordenan abandonar la zona, esa instrucción tiene prioridad sobre tu propio plan.
La regla principal es sencilla: si hay humo pero no existe una orden de evacuación, mantén la vivienda lo más libre de humo posible y prepárate para salir. Si llega la orden de evacuación, no demores. Estar preparado no significa permanecer dentro hasta el último momento, sino poder cambiar a tiempo entre refugiarse en casa y evacuar de forma segura.
Guías
General
18.08.2026
Llega el humo: ¿cerrar las ventanas o evacuar durante un apagón y un incendio?
Humo, apagón y posible evacuación pueden ocurrir al mismo tiempo. Protege el aire interior, prepara la salida y sigue las órdenes oficiales sin demora.