Guías General 09.08.2026

Cómo almacenar alimento para perros y gatos para un apagón

Perros y gatos también necesitan una reserva bien planificada. Aprende a guardar alimento seco y húmedo, rotar el stock y evitar que se eche a perder durante un apagón.

Cómo almacenar alimento para perros y gatos para un apagón
En la preparación para un apagón solemos pensar en agua, arroz, conservas y baterías, pero es fácil olvidar la comida del perro o del gato. Un corte eléctrico prolongado puede dificultar el abastecimiento: las tiendas pueden permanecer cerradas, los pagos con tarjeta pueden dejar de funcionar y los alimentos refrigerados o congelados para mascotas pueden echarse a perder. Por eso, quien tenga animales debe incluir una reserva específica de alimento en su plan de emergencia.

Como reserva práctica conviene disponer de al menos siete días; si hay espacio suficiente, preparar unas dos semanas ofrece más margen. No importa solo la cantidad: el animal debe conocer y tolerar el alimento almacenado. Un apagón no es un buen momento para cambiar bruscamente de dieta. Calcula la reserva a partir de la ración diaria habitual y añade un pequeño margen. Si tu mascota necesita alimento especial, tiene alergias o sigue una dieta veterinaria, repón esa reserva con antelación y rótala con regularidad.

El alimento seco es muy adecuado para emergencias si se almacena correctamente. La FDA recomienda guardar el alimento seco y las latas sin abrir en un lugar fresco y seco, por debajo de 80 °F, unos 27 °C. Siempre que sea posible, conserva el alimento seco en su envase original. Ese envase ayuda a proteger el producto y mantiene disponibles el número de lote, la fecha de consumo preferente y los datos del fabricante. Mejor aún: coloca la bolsa cerrada completa dentro de un recipiente limpio y con cierre hermético. Así añades protección frente a humedad, insectos y roedores. No viertas alimento nuevo sobre restos antiguos; limpia y seca por completo el recipiente entre una bolsa y otra.

No almacenes comida para mascotas directamente sobre un suelo húmedo, junto a productos de limpieza ni en lugares que se calienten mucho, como un cobertizo, un vehículo o un ático mal aislado. Revisa periódicamente el stock para detectar envases dañados, humedad, moho, olores extraños o rastros de plagas. Usa primero el alimento más antiguo y sustitúyelo continuamente por paquetes nuevos. Así tendrás una reserva rotativa y no un depósito de emergencia olvidado durante años.

El alimento húmedo en latas o sobres también es útil, especialmente porque aporta líquido adicional. En un apagón suelen ser más prácticas las porciones pequeñas: una lata abierta que normalmente tendría que refrigerarse puede convertirse rápidamente en un problema si el refrigerador no funciona. Elige porciones que el perro o el gato pueda terminar en una comida o en poco tiempo. Si no puedes garantizar una refrigeración segura, no guardes alimento húmedo abierto para más tarde.

No olvides el agua. El alimento seco aumenta la necesidad de beber, y los gatos suelen obtener parte de sus líquidos del alimento húmedo. Por eso, la reserva de agua del hogar debe incluir una cantidad adicional para los animales. Guarda también los recipientes para comida y agua, un abrelatas manual y, si son necesarios, los medicamentos junto con el kit de emergencia de la mascota.

Una buena reserva de alimento para mascotas no es complicada: comida conocida, bien almacenada, rotada con regularidad y en una cantidad adecuada para tu animal. Esa preparación evita que un apagón se convierta además en un problema de alimentación evitable para tu perro o gato.

Fuentes: U.S. Food and Drug Administration (FDA), Proper Storage of Pet Food & Treats; American Veterinary Medical Association (AVMA), Pets and disasters; AAFCO, Product Handling Safety.