Actualidad General 27.09.2026

Nor’easter en el noreste de EE. UU.: más de 100.000 clientes sin electricidad

Nor’easter en el noreste de EE. UU.: más de 100.000 clientes sin electricidad.

Nor’easter en el noreste de EE. UU.: más de 100.000 clientes sin electricidad
Un potente nor’easter golpeó durante el fin de semana el noreste de Estados Unidos y provocó cortes de electricidad, inundaciones costeras y graves problemas de transporte. Según Reuters, el sábado llegaron a quedar sin servicio más de 100.000 hogares y negocios. A última hora de la noche todavía había más de 73.000 clientes sin electricidad en Connecticut, Nueva York, Massachusetts, Nueva Jersey, Rhode Island y Pensilvania. Nueva York y Connecticut figuraban entre los estados más afectados, con más de 20.000 clientes sin servicio en cada uno.

La tormenta, de desplazamiento lento, llevó vientos fuertes, lluvias intensas y niveles de agua costera anormalmente altos. En varias zonas se inundaron carreteras, cayeron árboles y resultaron dañadas líneas eléctricas. Según Associated Press, un empleado de la Autoridad de Vivienda de la ciudad de Nueva York murió en Brooklyn al caer un árbol. Servicios de emergencia, compañías eléctricas y equipos de carreteras tuvieron que atender al mismo tiempo inundaciones, vías bloqueadas e infraestructura dañada.

El tráfico aéreo también sufrió un impacto importante. Reuters informó de 445 vuelos cancelados y más de 3.000 retrasados relacionados con aeropuertos estadounidenses el sábado. En zonas especialmente vulnerables de Nueva York y Nueva Jersey ya se habían declarado estados de emergencia. Connecticut activó su Centro de Operaciones de Emergencia. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las inundaciones costeras, las fuertes ráfagas de viento y las lluvias intensas podrían continuar hasta el lunes.

El valle del Hudson mostró de forma muy clara la relación entre el clima extremo y el suministro eléctrico. Central Hudson informó de más de 19.000 clientes afectados y señaló que sus 1.200 empleados estaban trabajando en campo o en tareas de apoyo. Árboles y ramas caídos dificultaron las reparaciones. Mientras continuaran las ráfagas fuertes podían producirse nuevos cortes. Otras compañías también movilizaron cuadrillas adicionales para líneas y vegetación.

Este episodio es especialmente útil para entender la preparación ante apagones porque el problema no nació de un único fallo técnico. Viento, agua, árboles caídos, líneas dañadas y carreteras bloqueadas actuaron al mismo tiempo. Por eso las reparaciones pueden tardar más incluso cuando hay suficiente personal. Un poste no puede repararse con seguridad si la vía de acceso está inundada o todavía pueden caer más árboles.

Para los hogares, la conclusión es sencilla: si se anuncia una tormenta fuerte, la preparación debe estar terminada antes de que lleguen el viento y el agua. Conviene cargar dispositivos, disponer de agua potable y alimentos sencillos, comprobar las linternas y guardar información importante sin conexión. También es fundamental evitar desplazamientos innecesarios y no entrar en zonas cerradas o inundadas.

Después de la tormenta se requiere especial precaución. Los cables pueden quedar ocultos bajo ramas o ser difíciles de ver dentro del agua. Las compañías recomiendan considerar cualquier línea caída como si estuviera energizada y mantener una distancia amplia. Incluso una lámina de agua aparentemente tranquila puede esconder un peligro eléctrico.

El nor’easter del noreste estadounidense demuestra así un riesgo combinado típico: apagón, inundación y problemas de movilidad aparecen juntos y se agravan entre sí. La preparación no debe limitarse a tener luz dentro de casa, sino incluir rutas seguras, agua, comunicación y las condiciones del entorno.

La situación es aún más crítica para personas que dependen de equipos médicos o tienen movilidad reducida. Quien necesite asistencia respiratoria eléctrica, medicamentos refrigerados o ascensor debe comprobar antes del temporal qué alternativas existen y qué contactos funcionan en una emergencia. Con carreteras bloqueadas, la ayuda puede tardar más de lo habitual.

Actualizado: 27 de septiembre de 2026. Fuentes: Reuters, Associated Press, Central Hudson y National Weather Service.