Incidentes y análisis General 08.08.2026

Dos minutos a oscuras: médicos atienden pacientes con la linterna del móvil

Corte eléctrico en una emergencia de Bihar: pese al transformador y los sistemas de respaldo, los médicos tuvieron que continuar brevemente con luz de teléfonos.

Dos minutos a oscuras: médicos atienden pacientes con la linterna del móvil
Dos minutos de oscuridad pueden bastar para convertir el funcionamiento normal de un hospital en una situación inquietante. Un reciente corte de electricidad en el Sadar Hospital de Sasaram, en el estado indio de Bihar, se hizo público el 8 de agosto de 2026. Médicos y personal de enfermería estaban atendiendo a pacientes cuando la sala de emergencias quedó repentinamente a oscuras. En lugar de poder contar con la iluminación habitual o con una alimentación de emergencia que entrara en funcionamiento de inmediato, tuvieron que utilizar temporalmente las linternas de sus teléfonos móviles.

Los videos grabados en el hospital se difundieron rápidamente en las redes sociales. En ellos se ve al personal sanitario examinando y atendiendo a pacientes en salas apenas iluminadas. Las imágenes provocaron críticas porque una sala de emergencias es precisamente uno de esos lugares donde la electricidad no debería fallar. La iluminación, los equipos de monitorización, los sistemas de oxígeno, las comunicaciones y otros dispositivos médicos pueden depender de un suministro eléctrico estable.

Lo más delicado del caso es que, según India Today, el hospital dispone de un transformador propio, además de generadores y otros sistemas de respaldo. Esa infraestructura existe precisamente para impedir que una avería eléctrica normal llegue a afectar directamente las áreas críticas del hospital. Aun así, la sala de emergencias quedó a oscuras.

El magistrado del distrito de Rohtas, Deepak Kumar Mishra, explicó que una investigación preliminar apunta a que se disparó un interruptor automático en miniatura, conocido como MCB. Esto habría interrumpido el suministro durante aproximadamente dos minutos. Las autoridades subrayan por ello que no se trató de un apagón prolongado. Sin embargo, esa corta duración es justamente lo que hace tan llamativo el incidente: en una infraestructura crítica, unos pocos minutos, o incluso unos segundos, pueden bastar para interrumpir procedimientos y obligar al personal a improvisar.

Ahora se investigará por qué los sistemas de respaldo existentes no absorbieron la falla de manera que la sala de emergencias pudiera seguir funcionando con normalidad. Las autoridades quieren determinar si hubo defectos técnicos, problemas de mantenimiento o fallos organizativos. Cualquier medida adicional dependerá del resultado de esa investigación. Hasta entonces queda una pregunta incómoda: ¿por qué varias capas de protección previstas aparentemente no evitaron que el personal médico de una zona tan sensible tuviera que depender de teléfonos particulares como fuente de luz?

El caso de Sasaram no fue un gigantesco apagón nacional ni afectó a millones de hogares. Aun así, muestra con especial claridad qué es lo realmente importante cuando falla la electricidad. No solo cuenta cuántas personas se quedan sin suministro o cuánto tiempo permanece apagada la luz. También importa qué instalación concreta queda sin energía en ese preciso momento.

En una sala de estar, dos minutos sin electricidad suelen ser solo una molestia. En una sala de emergencias, esos mismos dos minutos pueden parecer muy largos. Si los médicos tienen que sacar sus teléfonos simplemente para poder ver a los pacientes, una pequeña avería técnica se convierte de inmediato en un problema de seguridad.

La lección para la preparación ante apagones es clara: no basta con tener sistemas de emergencia. Deben probarse con regularidad, entrar en funcionamiento automáticamente y responder también en condiciones reales. Una batería guardada, un generador en el sótano o un UPS junto a un equipo importante solo ofrecen protección si toda la cadena funciona en el momento decisivo.

Sasaram muestra a pequeña escala lo que puede ocurrir en apagones mayores en cualquier lugar: puede haber tecnología instalada y planes preparados, pero al final todo depende de que la última capa de seguridad sea realmente fiable.

Fuente: India Today, 8 de agosto de 2026; Distrito de Rohtas, Gobierno de Bihar.